La gran controversia: Los manifestantes encapuchados en Puerto Rico

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Durante muchas de las manifestaciones en Puerto Rico hemos visto algunos de los manifestantes con los rostros tapados y con la mayor parte de su cuerpo cubierta en un intento de proteger su identidad. La mayoría de los puertorriqueños está en contra de esta práctica por parte de los manifestantes apoyado por una buena porción de los políticos del país. Tanto es así que en la rama legislativa se está cocinando una nueva legislación en contra de los manifestantes encapuchados. ¿Que lleva a los manifestantes a cubrir sus rostros? ¿Por que el pueblo los condena?

En Puerto Rico al igual que en otros países existe una persecución política, social y laboral en contra de los manifestantes. La Policía de Puerto Rico tiene las denominadas ‘carpetas’, allí archivan y salvaguardan información de ciertos activista y manifestantes; cada manifestante que se considere de importancia tiene una ‘carpeta’ con su nombre. Los activistas han llamado a esta acción “carpeteo”. Estas carpetas se utilizan como evidencia en arrestos, para comprobación de antecedentes y opresión política. También muchos empleadores se oponen a las manifestaciones y condenan a sus participantes con despidos injustificados. Esto viene de la mano de un acoso y repudio populista a muchas de las protestas ya que una gran parte de la población se opone a las causas de los manifestantes, aunque estas les impacten positivamente. Este acoso y repudio se da tras la existencia de un ideal conformista inculcado por los principales partidos políticos y la educación pública del país.

La mayoría de los manifestantes son universitarios miembros de la universidad del estado llamada Universidad de Puerto Rico (UPR). Estos estudiantes representan una fuerza social y económica importante para el país, y aprovechan este poder para defender sus intereses y las causas que ellos entiendan importantes. Estos universitarios además de ser estudiantes también son trabajadores y sufren igualmente de la persecución que se vive en el país. Aunque en las últimas décadas los estudiantes no han sufrido tanto los estragos de dicha persecución en el pasado podían ser hasta expulsados de la universidad y despedidos de sus empleos.

Desde que se comenzó a perseguir a los manifestantes por parte del gobierno y luego por otras agencias y empresas privadas, los manifestantes optaron por el anonimato. Cubrir sus rostros y su cuerpo, así como otras partes de su cuerpo por los cuales podían ser reconocidos, fue una de las tácticas más efectivas para evitar que los silenciaran. Esta técnica sigue siendo utilizada ya que a través del tiempo ha probado ser la más efectiva de todas. Pese a los movimientos sociales actuales para descriminalizar las manifestaciones, aún sigue existiendo una opresión al derecho de la libre expresión por parte de agencias gubernamentales y corporaciones públicas a algunos manifestantes. Es por esto que aun algunos individuos optan por el anonimato para hacerse escuchar sin que haya algún tipo de represión a sus causas. Aunque la sociedad actual les da a los manifestantes la protección de que no se tomaran represalias en su contra por ejercer su derecho a la libre expresión, muchos optan por evitar malos ratos y deciden esconderse detrás de las capuchas. Mientras exista algún tipo de opresión o amenaza de represalias a estos individuos la sociedad de los encapuchados seguirá existiendo.

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